Dogs & Hugs: Salvando vidas

Entrevista a Lorencita, la cara de la fundación Dogs & Hugs.

Por Marcela Moncaleano

En el mes de las madres queremos resaltar a una que aunque no tiene hijos humanos ha cuidado a más de 900 perros ayudándolos a tener una mejor vida. Hablamos de Lorencita Villegas, una Bogotana de 28 años que hace 7 empezó esta hermosa labor de rescatar perritos en busca de un hogar.

Lorencita es mercaderista y comunicadora social pero dice que su verdadera pasión  son los animales, en especial los perros. ¨Desde que era una niña soñaba con tener muchos perros, pero no cualquier perro, quería tener perros rescatados de la calle… soñaba y dibujaba mi veterinaria llena de perritos en adopción, ninguno de raza, todos de la calle.¨
 
Y gracias a esa pasión  crea la fundación Dogs & Hugs, la cual nace como una propuesta para incentivar las adopciones y ayudas para animales que han sido abandonados, maltratados y abusados en la calle. Desde el momento en que aceptan un caso se hacen 100% cargo del peludo, se movilizan hasta el punto donde se encuentra para hacer un estudio de la problemática y hacerle un seguimiento a las zonas donde se presentan este tipo de situaciones. Junto a los aliados y padrinos se encargan de su atención veterinaria, rehabilitación y cuando se encuentra en estado óptimo proceden a realizar un proceso de adopción responsable. En paralelo realizan jornadas de adopción, alimentación y esterilización, y se realizan con fondos que recolectan por medio de alianzas y donaciones personales de seguidores.

Conversamos con Lorencita acerca de su increíble trabajo, acá les compartimos la entrevista. Si quieren aportar lo pueden hacer en la página web: https://www.dogsandhugs.com/involucrate/ y para adoptar pueden iniciar el proceso acá: https://www.dogsandhugs.com/adopta/

1. ¿Desde cuándo surgió ese amor tan profundo por las mascotas y puntualmente, por los perritos abandonados?

Desde que era una niña tenía mucha pasión por los perros, quería ser veterinaria para ayudarlos a todos y desde que era muy pequeña veía perros abandonados en las carreteras y cuestionaba el porque no tenían hogar, a los 6 años ya dibujaba mi veterinaria donde iba a tener todos los perritos que rescatara de la calle para dar en adopción.


¿Cómo empezó la iniciativa de Dogs and Hugs? ¿Cuál es su historia?

Dogs and Hugs empieza con una perrita llamada Kira que encontré saliendo de clase un día, con su cuello herido lleno de sangre (casi que degollada), la lleve a la veterinaria y bajo la condición de poderla cuidar sólo una noche la lleve a mi casa. En ese momento comencé a utilizar todos los recursos que tenía para buscarle un hogar (Instagram, Facebook, Snapchat, Twitter, WhatsApp) y finalmente al día siguiente tenía 5 familias para Kira. Eso me hizo comprender que en Colombia el problema no era que las personas no quisieran adoptar, si no que no existían los canales o medios para poder lograr adopciones responsables, así que decidí dedicar mi vida a ayudar a los peluditos abandonados y poderle dar a las personas un excelente medio para adoptarlos.

En la trayectoria de tu labor, ¿Cuál ha sido tu mayor acierto? y también cuéntanos cuál ha sido ese error, que recuerdes más, que te haya traído aprendizaje.

Creo que el mayor acierto que he logrado ha sido lograr crear un proceso de selección de familias muy estratégico, lo cual ha permitido que en un 95% de los casos todos los peluditos de la fundación encuentren excelentes familias que los amaran por el resto de sus vidas.
El error más grande que he tenido ha sido no poder controlar mis emociones ante la injusticia, la falta de empatía, la crueldad y el mal actuar de las personas, eso ha generado en mí un cambio muy grande ya que he aprendido a reaccionar mejor, tener una mejor comunicación con las personas (sea cual sea la situación) y no permitir que ciertas cosas me lleven al límite, manteniendo siempre la calma y un buen control de la fundación.

¿Qué o quién te inspira a desempeñar esta hermosa misión con los perritos, que además, requiere más del «dar» que del «recibir».

Principalmente mi primera perrita que está en el cielo, Nina. Ella fue quien me inspiró para crear la fundación y comenzar esta labor, pero a medida que pasan los años y tristemente el cielo se sigue llenando de angelitos de 4 patas mi motivación e inspiración es más grande, cada uno se convierte en un maestro que me guía para continuar con esta labor.

¿Cuál consideras que está siendo tu aporte humano a esta generación y a las futuras?

Creo que muchas personas piensan que como los perritos abandonados están en algunas zonas vulnerables que ellos no habitan, no es un problema que valga la pena solucionar o apoyar, pero al generar una conciencia ciudadana sobre el valor de cada vida y que las segundas oportunidades son extremadamente valiosas e importantes, al igual que hacer visibles los casos de maltrato y abandono que recibimos en la fundación, estamos creando generaciones más conscientes, más empáticas y más respetuosas y generosas con las vidas de quienes no tienen voz y son muchas veces vulnerados.

Cuéntanos, según tu experiencia, ¿Cuáles son los efectos que genera, la experiencia de adoptar un perrito abandonado, a la persona o familia que decide hacerlo? 

La llegada de un peludito a cualquier hogar es una experiencia maravillosa, que a su vez está cargada de muchos aprendizajes y cambios de rutinas y dinámicas, pero cuando a eso le sumas la satisfacción de haber SALVADO una vida que posiblemente seguiría sufriendo en la calle de no ser por la decisión que tomaron de adoptarlo en su hogar es algo inexplicable, totalmente único, es una felicidad que todos los días te llena el corazón de mucho amor y orgullo.

Que consejo le darías a una Dog Mom que quiera ayudar a muchos perritos como tu?

Para ayudar muchos perritos no se necesita tener mucha plata, ni una fundación grande, desde pequeños actos cotidianos podemos cambiar la vida de muchos peluditos difundiendo los casos, siendo hogar de paso, haciendo voluntariados, creando actividades para ayudar alguna fundación con sus conocidos o incluso alimentando con un pan algún perrito callejero, eso sin duda le cambia el día a ese peludito, lo que siempre pienso y digo es que cada persona desde sus posibilidades puede ser parte del cambio, lo importante y valioso es pasar del pensamiento al acto y así comenzar a salvar vidas!

Fuente:

https://investiga.unlp.edu.ar/cienciaenaccion

https://www.institutopolitecniconacional.com/

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